pensamientos

Placer cotidiano

Cuando preparo mate soy de los que suelen dejarle la reserva de yerba para así hacerlo durar más, que vaya mojándola de a poco. Suele suceder que por A o por B lo dejás colgado y el agua que está en la pava se empieza a enfriar; cuando te acercás para hacerte otro mate más, el último .. ese que decís: “bueno me tomo este y sigo con A o con B”, lo mirás y sabes que va a estar medio frío, medio lavado; ahí es donde procedes a utilizar la reserva que tantos mates aguantó, así como para darle un plus de sabor, potenciar el mismo. Al verter el agua y desarmar aquella “montañita”, me recuerda a cuando uno se come toda la cáscara chocolatoza de un Bon-o-Bon y deja el centro para lo último, ese último bocado que se asemeja a un mate medio frío, medio lavado .. el último mate antes de A o B.

La paradoja del Punk

punk

Es una relación extraña la que tengo con el punk; disfruto mucho al escucharla. Lo que es extraño es el sentimiento de no-pertenencia que tengo con la misma; me siento como que soy ajeno, un invitado al banquete panqueque; no se si será los fantasmas incoherentes creados por las “creencias populares” que si sos metalero, no podes escuchar punk; hace rato que pase esa etapa, pero que se yo .. quizás esos fuckin prejuicios sin sentido siguen presente en mi subconciente y me producen está “paradoja” mental.

Ateo

“Soy ateo, y punto. Me tomó mucho tiempo decirlo. He sido ateo por años y años, pero de alguna manera sentía que era intelectualmente poco respetable decir que uno era ateo, porque asumía un conocimiento que no tenía. De alguna manera era mejor decir que uno era humanista o agnóstico. Finalmente decidí que soy una criatura de emoción además de razón. Emocionalmente soy ateo. No tengo evidencia para probar que Dios no existe, pero sospecho tanto que no existe que no quiero perder el tiempo.”

Isaac Asimov

Eternidad

Darle espacio a esa veta; coquetear con la eternidad al compas de los violines, sobre ese camino perfecto como las vías del subte. Poder sentir su frío al tacto, seguir con la yema de un dedo sus lados pulidos; ahí cambio el ritmo, ingresa el piano, se siente distinto; el violín no se da por vencido y escapa a la euforia mientras sigo pensando en su brillo que hipnotiza. Abruptamente una lluvia de aplausos acompaña la entrada de una canción distinta; el viento en la cara anuncia la partida; es momento de cerrar el relato y cambiar de rumbo, aquel que me acerque a mi hogar. Luz, eternidad.

Evolución

“Me siento como la evolución del ser humano, aquel siguiente eslabón que genera un nuevo paso dentro de nuestra historia. Y todo por una pequeña mutación que me hace tan especial; hoy es el día que me di cuenta que dentro de mi cerebro ha crecido una nueva glándula que segrega THC, por lo que vivo en un estado envidiado por muchos sin buscar el mismo; visualizo el mundo con otros ojos … la realidad llega con otros colores.”

Mr P.