Placer cotidiano
27 de August de 2011 Publicado en escritura, pensamientos, relax, tipsCuando preparo mate soy de los que suelen dejarle la reserva de yerba para así hacerlo durar más, que vaya mojándola de a poco. Suele suceder que por A o por B lo dejás colgado y el agua que está en la pava se empieza a enfriar; cuando te acercás para hacerte otro mate más, el último .. ese que decís: “bueno me tomo este y sigo con A o con B”, lo mirás y sabes que va a estar medio frío, medio lavado; ahí es donde procedes a utilizar la reserva que tantos mates aguantó, así como para darle un plus de sabor, potenciar el mismo. Al verter el agua y desarmar aquella “montañita”, me recuerda a cuando uno se come toda la cáscara chocolatoza de un Bon-o-Bon y deja el centro para lo último, ese último bocado que se asemeja a un mate medio frío, medio lavado .. el último mate antes de A o B.
Etiquetas: Bon-o-Bon, mate, montañita